NUESTRA HISTORIA
Un espacio creado en Huaquillas para compartir una buena conversación y un momento dulce. Sin apuros, con postres de verdad y una mesa siempre lista y recién servida.
EL INICIO DE TODO
Camila nació oficialmente el 10 de agosto de 2024. Al principio, esto era puro aprendizaje, pero la invitación de un amigo a una feria local encendió la chispa. Fue el momento exacto en el que decidimos que esto tenía que ser real.
Estábamos cansados de los postres genéricos, de lo excesivamente dulce y de los precios injustificados. Queríamos devolverle el alma a la pastelería, ofreciendo recetas clásicas pero con sabores atrevidos que demostraran verdadera calidad.
LA FUNDADORA
“Soy de las que piensa que los sabores raros y atrevidos son los que realmente valen la pena.”
Creé Camila porque quería un lugar en Huaquillas donde las personas (especialmente emprendedoras) pudieran hacer una pausa real a media tarde. Un espacio cómodo donde pudieras sentarte con amigas, pedir un postre que no supiera igual a todos los demás, y salir verdaderamente satisfecha de lo que acabas de probar.
NUESTRA GENTE
Una pastelería no se sostiene sola. Detrás de cada tarta vasca impecable, de cada mesa limpia y recién servida, y de cada saludo en la caja, hay un grupo humano increíble. Sin su esfuerzo y amabilidad constante, la “calidad total” de la experiencia de Camila simplemente no existiría.
Nuestra vitrina está lista. Tu próxima pausa empieza aquí.